VIVIR MEJOR: INTRODUCCION

En esta sección (basada en gran parte en The Better World Handbook con el debido permiso de los autores) encontrarás consejos y trucos para vivir más armoniosamente contigo mism@, con los demás y con el mundo.
Autores: Ellis Jones, Ross Haenfler, Brett Johnson y Brian Klocke
Categorías en esta sección:
Amigos y familia: Relaciones fuertes, regalos, niñ@s...
Casa: Energía, agua, basura...
Comida: Qué comprar, una buena dieta...
Compras: Consumo responsable...
Comunidad: Vecin@s, apoyo a cultura...
Personal: Crecimiento emocional y mental, condicion física...
Política: Estrategia de voto, contacto a tus representantes...
Trabajo: Relaciones laborales, responsabilidad...
Transporte: Transporte público, automóviles...
Viajes: A dónde ir, dónde hospedarse, qué comprar...
INTRODUCCION GENERAL
Lo que buscamos en "Vivir mejor" es dar sugerencias para hacer un mundo con justicia económica, paz, sustentabilidad ecológica, democracia profunda, justicia social y con comunidades revitalizadas donde exista la cultura de la simplicidad.
Un mundo comprometido con la justicia económica logra llenar las necesidades básicas de cada persona para que nadie carezca de alimento, habitación, ropa o trabajo significativo. La fuerza de carácter y la pasión de la gente determina sus oportunidades en lugar de las circunstancias económicas en que nace. Cualquiera se beneficia de la prosperidad económica.
Un mundo comprometido con la paz impulsa su energía creativa a cooperar mas que a competir, resuelve conflictos en lugar de incrementarlos, busca la justicia en vez de actuar con venganza y crea paz en lugar de prepararse para la guerra.
Un mundo comprometido con la sustentabilidad ecológica crea una nueva visión del progreso que reconoce que el futuro de la humanidad depende de nuestra habilidad de vivir en balance y armonía con nuestro mundo natural.
Un mundo comprometido con la democracia profunda empodera a sus ciudadanos para participar en dar forma a su futuro cada día (no sólo en elecciones), provee acceso masivo a información de calidad y democratiza nuestras instituciones más poderosas.
Un mundo comprometido con la justicia social es un lugar donde cualquiera recibe respeto y acceso a trabajo, educación y salud sin importar su raza, sexo,orientación sexual, edad, habilidades físicas o mentales y posición económica.
Un mundo con comunidades revitalizadas crea un ambiente sano y cariñoso para que la gente celebre sus muchos valores mientras reconoce las diferencias individuales y provee apoyo para las necesidades físicas, emocionales y espirituales de cada persona.
Un mundo con una cultura de simplicidad anima a cada persona a encontrar significado y plenitud al seguir sus verdaderas pasiones, fortaleciendo sus relaciones sentimentales y viviendo vidas auténticas en lugar de buscar el estatus y las posesiones materiales.
Sin embargo nuestro mundo parece muy distinto a esto que planteamos. Quizá muchos de nosotros quisiéramos este mundo mejor, pero ¿hay algo que podamos hacer para cambiar las cosas? ¿Hay algo qué, como personas comunes, podamos hacer?
La respuesta es sí. Algunas recetas muy concretas para mejorar el mundo se encuentran en los enlaces de arriba. Sin embargo, existe una respuesta más profunda que nos llevará a muchas prácticas: terminar con el cinismo y dar lugar a la esperanza.
El cinismo es la creencia profundamente enraizada de que los seres humanos somos, y siempre hemos sido, inherentemente egoístas. El cinismo, en esta forma, no es sólo un estado emocional de larga duración o una filosofía adoptada; es una manera de relacionarnos con el mundo.
El cinismo primordialmente destruye la esperanza. Empezamos a ver el mundo como un lugar lleno de problemas porque estamos convencidos que la gente sólo mira por sus propios intereses. La búsqueda de la felicidad se convierte en poco más que un intento po acumular riqueza, estatus y complacer nuestros deseos. Ayudar a otros, dar algo a cambio o hacer un cambio en el mundo no aparecen mucho en la cultura popular. Además, las personas que decien seriamente alcanzar estas metas, son vistas como ingenuas, sentimentales, poco realistas o irracionales.
¿Qué pasa? Digamos que nuestra sociedad produce cinismo. Cada día somos bombardeados con reportajes de crimen, desastre, conflicto y escándalo. Las historias son muy breves como para poder tener un entendimiento significativo de los problemas y carecen de opciones para que nosotros podamos contribuir a su resolución. Esto es el comienzo de lo que llamanos el ciclo del cinismo.
Piensa en el mundo en que te gustaría vivir. Déjate imaginar el mundo que sentirías orgullo de dejar a tus hijos. Un mundo donde la paz, justicia, compasión y tolerancia prevalecen y cada persona tiene comida, techo, trabajo que le realiza y cercanía de amigos y familiares.
Tu visión de un futuro mejor te proveerá de una meta inspiradora en la cual trabajar. Pero antes, tienes que fijarte en las trampas que pueden detenernos al hacer una diferencia en el mundo.
1. El mundo funciona así
Entonces imagina a la gente a lo largo de la historia resignándose a los problemas de su tiempo. Gente cínica diciendo:
México siempre será colonia española, ni modo.
La esclavitud siempre existirá.
Las mujeres nunca van a votar.
Cada situación creada por humanos, puede ser modificada por humanos.
2. No es mi responsabilidad
Quizá alguien diga “Yo no causé los problemas del mundo, ¿por qué sería responsable de resolverlos?” Comúnmente creemos que nuestros asuntos son personales, pero nuestro impacto en el mundo es más grande de lo que pensamos.
¿Quién causa el smog?
¿Quién usa la energía que causa el sobrecalentamiento global?
¿Quién mantiene con compras a compañías poco éticas?
La respuesta es “todos nosotros juntos”. La responsabilidad está en toda la humanidad como grupo y en cada uno de nosotros como individuos. En los enlaces de esta sección encontrarás sugerencias para aprovechar la responsabilidad que te toca.
3. Una persona no puede cambiar al mundo
“Sólo soy una persona en un planeta con 6,000,000,000 de seres humanos. No puedo hacer una diferencia” Problemas como el racismo, inequidad, pobreza parecen tan grandes que nos pueden hacer sentir pequeños y sin poder. Sin embargo tú puedes hacer UNA persona de diferencia. No más no menos. No dejes que nadie te convenza de que no tienes poder.
Tu dinero invertido en el banco correcto puede crear más riqueza para comunidades pobres.
Tu carta puede ser la que cambie la conducta de toda una corporación.
Tu voto puede elegir gobernantes que realmente hagan una diferencia.
Tu llamada a un amigo puede cambiarle el día.
Tu donación a una ONG puede ayudarla a alcanzar sus metas.
Tu compra puede permitir a los comercios locales mantenerse en la comunidad.
Tu participación puede transformar un pequeño grupo de personas en los principios de un movimiento.
Date cuenta de cómo tus acciones afectan a otros y acepta la responsabilidad que tienes.
4. No tengo la energía ni el tiempo
La última cosa que muchos de nosotros queremos es agregar más responsabilidades a nuestra ya ocupada agenda. Sin embargo cuando tengas ocasión de re-agendar tu vida basándote en tus más profundos valores, encontrarás todo el tiempo necesario para vivir una vida plena.
Muchas de las acciones que sugerimos toman muy poco tiempo, algunas sólo las tienes que hacer una vez (como instalar una regadera ahorradora) y otras incluso te ahorrarán tiempo (como comprar menos cosas).
¿Listo para lo que viene? Ahora checa lo que puedes hacer en las distintas categorias de esta sección. Escoge los cambios que puedas mantener por largo tiempo, es mejor que cambios radicales por poco tiempo.